sábado, 25 de abril de 2009

historia de dos ( Episodio segundo) Abriendo las puertas

En fin, comenzaré abriendo de par en par las ventanas para que pueda pasar el aire, porque este olor a cerrado no hay quien lo aguante. la casa es muy acogedora y está bien , además tiene una hermosa terraza. Espero tener algún día invitados para hacer alguna fiesta aquí con velas y antorchas. Bueno más vale que me deprisa en limpiar…


Así pasaron unas cuantas horas, no estoy muy seguro de cuántas, ya que alguna mente oportuna había olvidado una botella de vino, y parecía que estaba esperándome allí para celebrar la limpieza del casa. Así que me dejó un poco confundido respecto a la relación del tiempo el vino. De repente tocaron a la puerta, supongo que serán mis primos para ver cómo estoy.


-si, ¿quién es?


-Hola, espero no molestarte, soy Andre. No quiero ser pesado pero como me dijiste que tenias que limpiar la casa… me he tomado la libertad de llamar a unos amigos míos y aquí estamos el batallón de limpieza para ayudarte con nuevo hogar , claro, si te parece bien.


Por un momento me sentí la persona más afortunada del mundo, que alguien se preocupara así de mí sin conocerme, eso me hizo pensar que por fin en Alicante había encontrado mi casa y que finalmente podría dejar de huir de mis pesadillas y comenzar a coger fuerzas para enfrentarme a ellas.


- ¿Mario? Oye que soy Andre, estás ahí...
- Sí, perdona, pero por un momento... no sé que paso. Discúlpame os abro, por favor subir
- Mario estos son la tribu de amigos que nos juntamos siempre para contarnos nuestras fatigas y desventuras del día a día. Te voy presentando y nos ponemos mano a la obra. Te presento a Pedro, Juan, Mónica, Israel y Roldan, si ya lo se, pero te recomiendo que no le digas nada de su nombre. Amparo estos son mis amigos, el mejor regalo que esta... vida me ha podido regalar. Bueno repartámonos el trabajo y a la lucha.


Hacía tiempo que no me encontraba con gente tan desinteresada en la vida. Al cabo de unas horas la casa se encontraba reluciente, parecía que estaba para estrenar; era increíble como las ganas de ayudar de unas personas que no me conocían, pero que ya se habían ganado mi cariño al hacer tal hazaña, porqué teníais que haber visto la mierda que había en ella.


Cuando terminamos les dije que me dejaran invitarles a cenar. Así que nos fuimos a un turco, luego estuvimos toda la noche en mi ya limpia y pulcra casa y nos tomamos unas copas hablando de lo mortal y lo divino hasta avanzada la madrugada, cuando ya comenzaron a pensar que eran horas de retirarse, ya que era un martes y había que trabajar al día siguiente. Y nos fuimos todos acomodando en el comedor para poder dormir, y Mario y yo nos pusimos a hablar en la que sería mi habitación a partir de ese día.


-Muchas gracias Andre, nunca habían hecho esto por mi, y la verdad es que me he emocionado mucho, lo que habéis hecho tus amigos y tú por mi no lo olvidaré nunca.


-No tienes el por qué darlas, así tengo la oportunidad de hablar más contigo y poder conocerte un poco mejor, a veces cuando te encuentras con alguien así en la vida de esta forma merece la pena parase un poco a ver que hemos encontrado.


Al cabo de unas cuantas miradas cómplices de mutua gratitud hacia él, nos dejamos llevar por el sueño y nos quedamos durmiendo. Un día tan agitado como este se merecía un buen descanso. No obstante, aunque tenía sueño, no podía dormir, supongo que serían los nervios del viaje y el cambio de cama que siempre lo noto, ya debería de estar acostumbrado, pero las primeras noches siempre me cuesta conciliar el sueño. De repente un susurro llego a mis oídos, el cual me hizo sentirme muy a gusto y tranquilo, y quedé en brazos de Morfeo.

martes, 21 de abril de 2009

Historia de dos: primer episodio,"El Encuentro"

Las historias suelen comenzar muchas veces por formas muy dispares, por ejemplo, como mañana, hace un tiempo o esta es una historia. Sin embargo, esta vez mi historia será diferente, ya que no tengo ni idea de cómo comenzarla, así que lo que voy a hacer es empezar a contar las cosas que fueron sucediendo conforme lleguen a mi memoria, y paso a paso iré explicando los hechos de esta historia.


Recuerdo que acababa de bajar del tren, y comencé a caminar por las calles de Alicante. En ese instante empecé a sentir una gran alegría, ya que por fin me encontraba con la ciudad de la que me había sentido siempre enamorado desde que tengo uso de razón, pero sin entender el por qué, ya que nunca había estado allí y sólo conocía lo que había leído sobre Alicante. No obstante, decidí lanzarme a la aventura e ir a conocer la ciudad y ver a mi familia, que tanto tiempo había pasado sin verles. Salí de la concurrida estación de tren y tome la primera avenida que vi frente a mi. Me sentía perdido y no sabia qué rumbo tomar, así que paré a un chico que pasaba delante de mi y le pregunte.


Hola, buenos días, ¿me puedes decir cómo ir a el barrio de Santa Cruz?.


Si, claro, sigue recto toda esta avenida y luego doblas a la izquierda y continuas hacia… bueno pareces algo perdido, mejor te acompaño que ahora no tengo nada que hacer.


Muchas gracias, no conozco Alicante y es mi primera vez que salgo por la ciudad, supongo que en unos días me acostumbraré y aprenderé a moverme por sus calles... Bueno no me he presentado, me llamo Mario ¿ y tu?


Yo me llamo Andre y soy de Madrid, estoy estudiando en Alicante restauración. ¿Y tú qué haces por Alicante?


Digamos que encontrar mi lugar en la vida, tengo familia aquí y hace mucho tiempo que no se nada de ellos y he pensado en venir a verles, y quizás situarme y vivir en Alicante una temporada, aunque aun no lo tengo decidido.


Alicante es una ciudad muy completa y puedes encontrar de todo. Supongo que enseguida te habituaras y te sentirás a gusto.


Eso espero, el poder encontrar por fin mi lugar en algún sitio...


Ves, hablando hablando hemos llegado enseguida. ¿Qué tal si nos tomamos un café y me cuentas más de tu vida, Mario?


Esta bien, este sitio me parece perfecto para poder hablar, la música no es demasiado fuerte y hay suficiente luz como para vernos las caras .


Sí, es cierto.


Bueno, te cuento. Dijéramos que siempre he soñado con Alicante como si formara parte de mi, aunque soy ciudadano del mundo, ya que he vivido en diferentes lugares y ninguno ha llegado a enamorarme y hacerme sentir como en mi casa. ¿Y tú Andre?


Pues como te decía antes, estoy estudiando restauración, trabajo los fines de semana para poder sacar para mis gastos en un local de mala muerte. ¡La vida no se paga sola!. Tengo 26 años y me gusta caminar por la playa siempre que el tiempo me lo permite, leer poesía y he hecho algún curso de cocina.


Vaya lo que se dice una vida completa, parece que no te falta de nada. Oye te agradezco que me hayas acompañado hasta aquí, ya que me hubiese tocado coger un taxi para llegar a esta zona. Ahora tengo que ir a recoger las llaves de la casa donde voy a vivir aquí. Además, tengo que pasar por una tienda. La casa es de unos primos míos que no la están usando, hace ya unos años que la tienen cerrada y así de paso la ventilo. Si me pudieras acompañar ya me abrías salvado la vida del todo.


Claro que si, para eso estamos los desconocidos, para de vez en cuando poder ayudarnos y dejar de ser desconocidos.


Andre me acompañó hasta la tienda de mi primo y luego a la casa de Santa Cruz, hasta que por fin me dejó sano y salvo en la puerta de casa. Estuvimos hablando unos minutos más hasta que lo llamaron al móvil y tuvo que salir casi corriendo. Yo subí hacia la casa a empezar a habituarme a mi nuevo hogar. Sin embargo, como era de esperar, gracias a Dios, mis maletas estaban allí todas felizmente esperándome. ¿Cómo puede ser que una vida quepa en tan pocas maletas?.